viernes, mayo 18, 2007

Programa electoral de una Izquierda Utopica

Me gustaría… sniff… vivir en una España confederal. Con tres grandes capitales: Alava, Barcelona y Madrid.

Euzkadi crearía una euroregión con el País Vasco-francés y podría proyectarse comercial e industrialmente hacia el norte de Europa, adaptándose y compitiendo en innovación tecnológica con países como Noruega o Finlandia. ETA no parece una formación política, sino una empresa dedicada al tráfico internacional de armas que hace publicidad política, como cuando Endesa dice que protege el medio ambiente, o Gas Natural difunde un discurso ecológico mientras sus empleados enferman en oficinas mal hechas. Pero el tráfico de armas es un negocio más ilegal que el de la energía. Así que para insertarse deberían invertir sus beneficios en una fábrica de bicicletas y triciclos ecológicos (con paraguas) basadas en la tecnología del Segway®. Deberían proveer de trabajo a todos sus miembros y conseguir beneficios, pagando sus correspondientes impuestos, para conseguir la integración de pleno derecho. Si no les llega el dinero, deberán seguir traficando (especialmente con Cuba y los piratas del Caribe) hasta que lo consigan.

Barcelona estaría en condiciones de impulsar un espacio cultural común en torno a la lengua (de nuevo el proyecto del Països Catalans) con una proyección mayor en Europa, especialmente en la zona norte del Mediterráneo, buscando una posición de privilegio en el turismo de lujo, el diseño, la cultura y el arte. Su contribución política sería esencial para desarrollar relaciones comerciales y de cooperación en el Mediterráneo oriental, en busca de mayor estabilidad.

Madrid sería el gran eje de integración de esos dos proyectos políticos con la posición de España como puente entre Europa y Latinoamérica, al tiempo que coordinaría la cooperación con África occidental y Marruecos. Cada una de las quince comunidades autónomas mantendría su techo actual de competencias, volcandose en desarrollar su identidad en contacto con otras culturas.

Pero lo mejor es la política municipal.

Me gustaría trabajar en un gabinete de proyectos para el Ayuntamiento de Madrid: una ciudad reconocida por su tolerancia y su capacidad de integración, potenciar sus asociaciones (culturales, deportivas, de ocio…), el tejido de su sociedad civil, que invirtiese en el desarrollo de la economía social, que reconociese que el derecho y la obligación de trabajar que recoge la constitución signifique el derecho a tener un trabajo propio. Si la plusvalía debe ser para el que la trabaja, cada trabajador debe tener la opción de participar en empresas de economía social. Ese proyecto permitiría innovar en la conciliación de la vida laboral y personal, no creando más escuelas, sino acercándolas o integrándolas con los centros de trabajo y las residencias para mayores. Madrid crearía un espacio europeo en busca de nuevas experiencias de cooperativismo, integración social e innovación para la sostenibilidad. Existe espacio en el mercado para crear una industria de software (libre) y de difusión de contenidos en formato electrónico para las comunidades de habla hispana. Se trata de un mercado joven y basado en el conocimiento que debería dinamizar las seis universidades públicas estancas y casi muertas. Madrid podría devolver el nombre de 'Universidad Complutense' a Alcalá de Henares, la vieja Compluto, para rescatar la antigua Universidad Central y devolver sus campus más apartados a los viejos centros docentes, dando nueva vida al centro de la ciudad (menos comercial y más cultural).

Se haría necesaria una ley de capitalidad que podría compartir instituciones a lo largo del corredor del Henares, de Madrid a Alcalá (unidas por un tren aéreo monorrail), aprovechando la cercanía de Barajas y liberando así edificios oficiales que podrían destinarse a 'coser' la ciudad con actividades creativas y de investigación. Las acciones de formación y empleo del Ayuntamiento irían encaminadas a facilitar infraestructuras para que asociaciones y cooperativas puedan auto-producir sus propios proyectos. Como línea general de gestión, el Ayuntamiento 'mapeará' todos sus proyectos para facilitar que iniciativas de economía social puedan conveniar con contratos de largo plazo la casi totalidad de servicios sociales en función de las necesidades detectadas.

Para la transformación de la ciudad se propondrían plazos largos y apoyo con créditos para adaptar las construcciones (viviendas y centros laborales) con criterios de sostenibilidad ecológica (sustitución de materiales, placas solares, jardines interiores, etc.).

Madrid en Palabras Clave: tolerancia, integración, sostenibilidad, economía social, participación ciudadana, desarrollo de software libre, difusión de contenidos científicos y culturales en las comunidades de habla hispana, integración de la universidad en la vida cultural y económica.

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